En pocas palabras
Tras una lesión del nervio facial, al masticar o comer pueden fluir una cantidad inusual de lágrimas. Este llamado síndrome de las lágrimas de cocodrilo es una conexión física errónea y no dice nada sobre las emociones.
¿Por qué ocurre?
Durante la curación, las fibras nerviosas autónomas pueden volver a crecer en una dirección equivocada. Las señales que normalmente activan las glándulas salivales al comer llegan entonces a la glándula lagrimal. Así, un estímulo gustativo o la masticación provocan lagrimeo unilateral o aumentado.
Frecuencia
El lagrimeo asociado a la comida por una regeneración nerviosa mal dirigida es un fenómeno poco frecuente. Los datos de grupos con lesión del nervio facial no pueden extrapolarse a la población general.
La frecuencia es una descripción cualitativa, no una probabilidad individual.
¿Es normal?
Un patrón conocido y estable tras una lesión del nervio facial no suele ser una urgencia, aunque puede tratarse.
¿Cuándo consultar?
El lagrimeo unilateral de aparición reciente debe examinarse; una parálisis facial aguda u otros déficits neurológicos requieren valoración médica inmediata.
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Fuentes (1)
- Krokodilstränensyndrom – StatPearls (se abre en otra pestaña)
La revisión describe el lagrimeo gustativo causado por una regeneración mal dirigida tras una lesión del nervio facial.
Actualización editorial: . Investigación y edición asistidas por IA; sin revisión médica individual de cada artículo. Cómo investigamos




